El campo, desertico,calor,tierra arcillosa,piquillin y monte. Encrucijadas,lineas de postes que se pierden , igual que nosotros.
Preguntando se llega a Roma, dice el refran; preguntemos entonces. Sigamos las indicaciones,desacertadas que no nos conducen a destino. Finalmente,una casa a la orilla del camino,sale un hombre entre las sombras.Su acento particular, lo reconozco al instante, es del Veneto, de mi tierra, de mi lejana Italia.Nos reconocemos y a borbotones la lengua se deforma,el dialecto la toma y ocupando el momento se desespera por contarse la vida,se llena el aire de emocion y de lagrimas,un abrazo que encierra todos los olores,todos los sabores y la musica.