REENCUENTRO 7/3/09
Llegamos tarde, estaba oscuro, nos costo reconocernos. Había que buscar todos los recuerdos ordenados como si estuvieran en una caja de memoria, no era fácil. Las voces se callaron, escondiéndose en el silencio profundo de los esclavos y solo nos miramos. Sentí un fuego desbordante dentro mío, todas las emociones jóvenes volvían a mi cuerpo, ni mil mareas podían apagar el sentimiento, del reencuentro.