Se despertó. Llegaba tarde. Se vistió. Salió corriendo. El colectivo pasó de largo. La ira empezó a encenderse en el medio de su pecho. No podía respirar. Cerró los ojos. Contó hasta veinte. Finalmente apareció otro micro. Las monedas no alcanzaban. Tuvo que pedirle un favor al chofer. Le dio mucha bronca. Se le apagó la voz. Se le cerró la garganta. No había lugar para sentarse. Colgada cerca de la puerta entre tanta gente. No pudo tocar el timbre en la parada. Tuvo que caminar tres cuadras. Todo un esfuerzo. A subir las escaleras, se negó su mente, una llamarada le quemó la entraña. Se sentó y dejó de protestar, de pensar, se dignó a llorar antes de que un fuego la consumiera por dentro.
sábado, 26 de marzo de 2011
viernes, 18 de marzo de 2011
HAIKU
emerge el diablo solo
lastima todo.
Teje la urbe
amanece el ruido
Silencian soles
Habla despacio
Elogia al pájaro
Escucha el canto.
Urna guardada
Un apego inútil
Ceniza fría
jueves, 17 de marzo de 2011
Volver sobre los pasos.
Buscando las ventanas.
Cruzando el río indomable.
Abrir todas las puertas,
dejando todo oscuro.
Recorriendo como un ciego los espacios,
desconociendo las manos lo que tocan.
Mirar el cielo, ya nunca el mismo.
Averiguar los nombres, saber sus apellidos
Donde estarán ahora,
donde habrán ido.
Se ha desatado la cinta con el tiempo,
deshilachada, se escurre entre los dedos.
Hay un vacío, sin dolor ahora.
El corazón no sangra más melancolías,
se ha llenado de recuerdos cálidos,
tan solo buenos recuerdos.
16/03/2011
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)


