domingo, 18 de enero de 2009

Queremos permanecer, trascender, crecer sin cambiar; pero cambiando, mutando, transformando. Que complicados somos. Que superficiales y a la vez intensos. Que tormento. No saber como hacer, como ser. ¿No sera ese nuestro castigo mas profundo?. Atravesar los días, los años, los siglos. Dejar una huella imborrable que nos acusa y nos culpa, una huella que puede convertirnos en personajes ilustres, casi héroes, o en viles insectos despreciados. ¿Que hacer? Quedarnos quietos, inmoviles, que apenas el viento roce nuestro cuerpo, mudos, inertes, observando con los ojos bien abiertos , los oidos esforzados, escuchando atentos. Muchas veces lo intento. Sin embargo, alli dentro, en mis visceras, mis huesos, un terremoto interno, lucha por decir, por salir corriendo, por participar, tomar partido, gritar, intervenir, formar parte de este mundo, ser luz y al mismo tiempo sombra . No importa que, pero latir a ritmo.

1 comentario:

Anónimo dijo...

te amo y ya te extraño