miércoles, 12 de mayo de 2010

BIOGRAFIA

 Franco Augusto Pasetto

Franco Augusto Pasetto nació el 16 de junio de 1916, en Lonigo, Provincia de Vicenza, Italia. Fue el menor de seis hermanos, su madre falleció a los pocos meses de su nacimiento; su padre , un notable exportador de la época viajaba permanentemente. Fue criado por un ama de leche, puesto en las manos de una adusta institutriz de la época y  mimado por sus hermanos. Sus ojos celestes inquietos y su pelo colorado le valieron el apodo de “Il Rosso”, un niño rebelde y travieso, conocido por todos en el pequeño pueblo. Las infinitas anécdotas que su padre le contaba al regreso de sus viajes fomentaron en Franco el deseo imperioso de volar y conocer el mundo. Ni bien tuvo edad suficiente se enrolo en la Fuerza Aérea Italiana, la guerra lo encontró sobrevolando África hasta que cayo prisionero, durante mas de tres años. Lejos de la comodidad de su casa y del entorno afectivo que lo protegía permanentemente, maduró. Conoció los placeres del amor, el juego, las mujeres y la vida licenciosa. Bajo el sol abrasador africano, su piel se tostó, se transformo en un seductor, carismático por fuera, duro y excéntrico por dentro. Al terminar la guerra fue trasladado junto a otros soldados a un campamento en el sur de Italia. Ahí se quedo. Sus hermanos los buscaban incesantemente. Finalmente después de varios meses lo encontraron allí mismo, jugando a las cartas, sin ningún apuro para regresar al pueblo destruido por las bombas, distante de la realidad. Para alejarse de la posguerra, saco un pasaje a sud América y después de 25 días de viaje y postas varias, llego al puerto de Buenos Aires, Argentina. Buscando una geografía parecida a la que había abandonado, se fue a Bariloche. Inauguro la primer “boite” y la noche fue su destino. Las relaciones divertidas y efímeras fueron casi su rutina,   un casanova extranjero, atractivo y con dinero. Esa fue la razón por la cual una de sus hermanas llego a la Argentina, temiendo que la fortuna familiar fuera dilapidada inconscientemente. Después de varios escándalos con maridos, novios , señoras  y  de señoritas los dos hermanos decidieron emigrar hacia otro centro turístico, donde la vida fuera parecida pero los círculos mas amplios. Mar del Plata fue el destino, allí formaron parte de la industria hotelera. La vida de Franco fue provechosa como empresario y reconocida en la ciudad. Se caso, tuvo tres hijos. Murió a los setenta y siete años, con la mente llena de recuerdos confundidos, ya sin mujer y acompañado por sus hijos. Los últimos tiempos se llenaron de esculturas negras, vuelos rasantes, bombas, nieve, risas,  voces italianas,  buenos negocios y también malos. Sus ojos celestes miraron con picardía este mundo . Se llevó con él muchos secretos. Gastó la vida hasta el ultimo centavo.


3 comentarios:

Mujer en llamas dijo...

que buena vida. Lllena de diversión y tambien llena de sinsabores.

Hexilia dijo...

es increible que puedas contar la vida de tu adorado tio franco en tan solo unas lineas y lo haces tan bien!

Hexilia dijo...
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