Me despierto. Prendo el velador convencido que alguien esta en mi habitación. Me quedo en la cama, atento. Busco alguna sombra en la pared de enfrente. Escucho, los ruidos de la calle enmascaran la atmosfera. Inspiro hondo, trato de oler algún perfume extraño. Mis manos sobre el acolchado tantean el aire fresco que podría traer una puerta o ventana entreabierta. La garganta seca, el aliento espeso, miedo. De pronto, Pérez, el gato salta del sillón al suelo.
2 comentarios:
estoy a la espera de nuevas entradas
deja de leer a carlina
y cuida un oco tu blog :P
Me gustó mucho!
Publicar un comentario